jueves, abril 21, 2005

Haciendo cuentas ... y aprendiendo

Acabo de instalar un contador de visitas, a partir de esta fecha. Ha sido una auténtica hazaña para mí, que eso del HTML no se me da bien (Fernando lo sabe perfectamente). Un paso más.

Por cierto, que mi anterior comentario no he podido leerlo con firefox, no se ha cargado, y tengo que verlo con explorer. ¿Alguien me puede explicar qué pasa con Blogger?. Últimamente ya son demasiados problemas.

Salir de la trinchera

¿Por qué escribimos?. ¿Por qué publicamos un blog?. ¿Por qué expresamos nuestras opiniones en este tipo de páginas?. Os diré el porqué lo hago yo.

Tengo este blog porque en él puedo expresarme con libertad y decir lo que pienso, opinar sobre los más variados asuntos y tratar de hacer reflexionar a otros. Pero sobre todo escribo en este medio porque es universal, porque cada vez mayor cantidad de personas pueden acceder a él y porque creo en el sacrosanto derecho a la libre difusión del conocimiento y en libre acceso a él.

Sin embargo, últimamente me invade la desazón. Oigo demasiado ruido en la red, y muy poco sonido armonioso. Veo demasiadas obcecaciones y poca concreción, y sobre todo, mucha falta de perspectiva.

Existe un plan, pero no me refiero al antipiratería, éste sólo es un mojón más del camino. Se está restringiendo nuestra LIBERTAD en la construcción de la Sociedad del Conocimiento, a base de criminalizar conductas y herramientas, entre otros métodos, y dedicamos más tiempo a darles argumentos a los adversarios que a pelear por lo verdaderamente importante.

Es hora de abrir nuevos frentes, y no de quedarnos en la soledad de la trinchera, dándonos de cabezazos todo el tiempo contra el mismo muro. En esa soledad llevamos todas las de perder, y los enemigos de la libertad lo saben, por eso siguen manteniéndonos ahí, carcajeándose mientras dirigimos nuestras fuerzas única y básicamente contra un solo punto.

Ha llegado el tiempo de decir claramente que a algunos se nos ha agotado la paciencia. Va siendo hora de ordenar las ideas, abandonar el panfleto y planificar las nuevas estrategias. Las mantenidas hasta ahora ya no nos sirven. Hay mucho en juego, y hemos de ser conscientes.

Reordenemos los planteamientos, y modifiquemos las tácticas. Es la hora de la adaptación al terreno.