martes, enero 25, 2005

Para Carmen

Excelentísima Sra. ministra de Cultura:

Discúlpeme ante todo por el tratamiento. Sé que a persona como usted de talante igualitario y progresista no le gustará que utilice las antiguas formas. Lo siento, pero a uno ciertas cosas le siguen gustando, ya ve, la vieja usanza.

Verá, doña Carmen (vaya, me voy relajando, espero que le guste más así), me preocupa usted, y mucho. Desde que tomó posesión de su cartera ministerial sus despropósitos han sido de lo más variados (¿se acuerda del IVA de los libros?, por ejemplo), pero bueno, ser ministro no es cualquier cosa y todos nos podemos equivocar. Sólo que últimamente usted me recuerda a un paisano mío, don Paco Martínez Soria, protagonizando una comedia titulada "Don erre que erre". Y es que usted, doña Carmen, se está poniendo demasiado testaruda con eso de la persecución de la piratería en la red.

He leído hoy que pretende responsabilizar a los ISP del tráfico ¿ilícito? en la red en la próxima reforma de la tan en su día denostada LSSICE, y que van a colaborar en la persecución de la piratería 11 ministerios, ni más ni menos. Y digo esto tan sólo de "leídas", porque no he podido detenerme profundamente en la lectura de las noticias. Pues verá, ministra, no dispongo de varios ayudantes y cargos de confianza como usted, tengo que trabajar bastantes horas al día y llevo una temporada en que mi quehacer profesional, además de otros asuntos propios no me han dejado mucho tiempo para estos temas.

Como un más que probable amigo suyo decía, le voy a manifestar algo sin acritud: su afán criminalizador hacia los internautas empieza a apestar; le está buscando las cosquillas a mucha gente de a pie, y no se olvide que es esa gente la que vota cada cuatro (o menos) años, y la que hoy en día, en numerosos casos, dispone del poder en internet. Usted quiere jugar a policías y ladrones; muy bien, juguemos, pero en serio. Salga usted en televisión, personalmente, y diga que las redes P2P son usadas por ladrones, por vulgares delincuentes. ¿Se atreve?.Yo creo que no.

Mira, Carmen, no puedes parar un huracán, ni un terremoto. Y éste, créeme, amenaza con llevársete por delante. Aún estás a tiempo de rectificar (supongo que el tuteo te agradará más).

El que avisa no es traidor.

Con todo respeto,

Un jurista español desolado