jueves, abril 28, 2005

¡Qué pena!

Esta mañana, poco antes de comer, he entrado en la FNAC, donde de vez en cuando ojeo las últimas publicaciones discográficas y donde desde hace algún tiempo y para mi desolación ya no existe el sistema de audición directa de música celta, tal y como antes sí. Mi sorpresa ha venido cuando he descubierto el último disco a la venta de Amaral - a mi mujer le encantan y a mí no me disgustan - a un precio no sé si muy razonable pero más asequible que en otros establecimientos (12,95 € son muchos euros para un disco, me parece).

Mientras iba escuchando los diferentes temas del album he descubierto en la contraportada el fatídico aviso: el disco posee sistema anticopia. Y digo yo: ¿y el derecho de copia privada?; y además, si ya pago el famoso canon ... ¡Qué desilusión!

Me he llevado una profunda decepción, porque es una artista de la tierra, y no me lo esperaba. Supongo que la discográfica se lo habrá impuesto (nunca he oído la opinión de Amaral sobre estos asuntos, pero les concedo el beneficio de la duda), aunque eso no me consuela.

Para que luego venga la ministra Pixie & Dixie diciendo tonterías.

3 Comments:

Blogger Javier Prenafeta said...

Solve et repete

12:14 a. m.  
Blogger Juan Antonio Rubio said...

En román paladino, no me da la gana, ni de una cosa ni de otra.

9:18 a. m.  
Blogger Juan Antonio Rubio said...

En román paladino, no me da la gana, ni de una cosa ni de otra.

9:18 a. m.  

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